domingo, 24 de mayo de 2015

EL PAÍS y ‘The Guardian’ lideran una red de noticias sobre cambio climático

Al menos 25 medios de todo el mundo compartirán información de cara a la cumbre del clima

Un oso polar en la superficie helada del Océano Ártico. 

Veinticinco organizaciones periodísticas de todo el mundo, lideradas por EL PAÍS y The Guardian, han creado una nueva red de editores para colaborar en su cobertura del cambio climático. La iniciativa está coordinada por la Red Mundial de Editores, y está orientada a mejorar la información sobre este problema de cara a la Cumbre de Cambio Climático de la ONU (COP 21), que se celebrará en París en el mes de diciembre.
La Red de Editores sobre el Clima (CPN, por sus siglas en inglés) proporcionará un sistema de intercambio de artículos relacionados con el cambio climático de forma gratuita durante el período previo a la COP 21. Cada medio de comunicación podrá publicar el material sin tener que preocuparse de los derechos de publicación. El objetivo de esta colaboración es ampliar la cobertura que cada medio haga de aquí a la Cumbre de Cambio Climático de la ONU, con el fin de realizar una cobertura lo más completa y rigurosa posible.
Los 25 socios fundadores de esta red CPN —reunida por la Red Global de Editores, EL PAÍS y The Guardian (Reino Unido)— mantendrán esta iniciativa por un período de seis meses, finalizando el 11 de diciembre, el último día de la Cumbre de Cambio Climático. Los socios fundadores representan una variedad de tendencias—desde el China Daily en China hasta Politiken en Dinamarca, pasando por el Al Ahram en Egipto y Clarín en Argentina— y están repartidos por todo el mundo: África, Asia, América del Norte, América del Sur, Europa y Oriente Medio. Otros medios participantes son Le Monde en Francia, La Reppublica en Italia, Frankfurter Allgemeine en Alemania, The Seattle Times en EE UU, o India Today.
Logo de la red lanzada por EL PAÍS y The Guardian.
Antonio Caño, director de EL PAÍS, Alan Rusbridger, director de The Guardian, y Ricardo Kirschbaum, presidente de la Red Mundial de Editores, invitan a más medios a unirse a esta red: “Tenemos muchas esperanzas de que otras publicaciones de todo el espectro político se unan a nosotros, ya sea en el uso de nuestro material periodístico o, lo ideal, ofreciendo también su propio material a la red”.
“El cambio climático es el mayor desafío a la sociedad contemporánea, incluso al sistema democrático”, en palabras de Antonio Caño; es "la mayor noticia del mundo", dice Rusbridger. El calentamiento global ha aumentado la temperatura del planeta 1ºC desde 1850. La reunión de París tiene que alcanzar un acuerdo que sirva para sustituir al de Kioto, después del fracaso de la cumbre de Copenhague de 2009, la última a la que acudieron todos los líderes mundiales. “Lo que se juega en París en diciembre es la transformación del mundo”, dijo ayer el presidente francés, François Hollande, en la sede de la Unesco.

La mayor máquina del mundo roza el límite de su potencia

El LHC provoca colisiones con una energía de 13 TeV, muy superior a los 8 TeV que le sirvieron para descubrir el bosón de Higgs

Imagen de una colisión a 13 TeV provocando una cascada de partículas en el detector CMS del CERN

En el verano de 2012, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN en Ginebra descubrió el bosón de Higgs. La partícula subatómica que da masa al resto de la materia había sido predicha por el teórico Peter Higgs y su hallazgo fue merecedor del premio Nobel de Física al año siguiente. Aquel hito se realizó con el mayor acelerador de partículas del mundo a media potencia. Los protones acelerados en sus entrañas solo lo hacían con una energía de 4 teraelectronvoltios (TeV) por haz. En total, cuando chocaban para recrear condiciones energéticas extremas con las que estudiar los ingredientes fundamentales de la materia, solo alcanzaban los 8 TeV.
Hoy, el CERN ha anunciado que han batido con creces lo que era un récord histórico. El LHC, que está realizando pruebas para iniciar una nueva fase de colisiones en junio, produjo choques que alcanzaron una energía de 13 TeV, muy cerca de los 14 que fija el límite de su diseño.
Por ahora, son solo unos pocos haces de protones los que circulan por el anillo de 27 kilómetros del LHC, muchos menos de los 2.800 que podrá alcanzar cuando reinicie sus labores de búsqueda de nuevos fenómenos. Cuando lo haga, los experimentos que jalonan su recorrido y en los que se producen las colisiones estarán preparados para buscar, entre los escombros de los impactos, señales que ayuden a conocer las características de nuevas partículas o permitan afinar las actuales teorías sobre el funcionamiento de la materia.
Cuando el LHC arrancó, gran parte de los expertos mundiales apostaban porque se lograría encontrar el bosón de Higgs. Aquel logro sirvió para cumplir las expectativas mínimas, pero es ahora cuando de verdad se comienzan a explorar nuevos universos. En esta segunda etapa de funcionamiento, que durará hasta 2018, nadie sabe qué noticias saldrán de la máquina. Tras dos años de cierre para su reparación y acondicionamiento y con el doble de potencia, se dispone a cruzar una frontera de la física nunca alcanzada. La naturaleza de la materia oscura, el papel de la antimateria en el universo o la existencia de nuevas partículas subatómicas pueden esperar en ese terreno desconocido.

Un tetrapléjico juega a piedra, papel o tijera con un brazo biónico

Una nueva técnica permite controlar prótesis inteligentes externas de forma más fluida

El dispositivo lo activan las neuronas responsables de la planificación, no la ejecución del movimiento, como hasta ahora




Piense darle la mano a la persona que tiene enfrente. Ahora haga lo mismo meditando los movimientos que tiene que ejecutar para saludarle: mover el hombro, levantar el brazo, extenderlo, abrir la mano... ¿Cuál es la forma más natural de hacerlo? No hay color: la primera.
Investigadores del California Institute of Technology (Calitech) y sus colegas de la Keck School of Medicine (University of Southern California) partieron de este mismo razonamiento para replicar el proceso mental del movimiento de la forma más intuitiva posible en los brazos robóticos controlados por la mente. Y tratar así de convertir las acciones sincopadas y toscas de los actuales dispositivos en otras más fluidas, rápidas y naturales. Lo han conseguido con una estrategia novedosa que describen en Science y que consiste en controlar el dispositivo a través de las órdenes que se dan desde la corteza parietal posterior, el área cerebral responsable de codificar la intención y la planificación del movimiento —siguiendo con el ejemplo anterior, la zona donde simplemente se piensa en dar la mano—, en lugar de la corteza motora, donde se produce la ejecución final del movimiento —la que activa los músculos que intervienen en la acción de dar la mano—, como se venía haciendo hasta ahora.
El resultado de este cambio es que Erik Sorto, de 34 años y tetrapléjico desde que a los 21 años una bala le seccionó la médula, ha podido dar de nuevo la mano diez años después. En concreto, la nueva mano biónica desarrollada por los investigadores —una prótesis robótica externa conectada a sus neuronas mediante dos enchufes de electrodos— y lo ha hecho con un movimiento de una gran fluidez. Como también ha vuelto a poder jugar a piedra, papel o tijera o agarrar un vaso de una mesa para beber de él. Al final del camino se encuentra la posibilidad futura de hacer la vida más fácil a lesionados medulares como Sorto o a personas que hayan sufrido amputaciones.
Erik Sorto bebe agua gracias al brazo robótico que controla con la mente a través de los elctrodos implantados en la corteza parietal posterior. 
El proceso cognitivo del movimiento consiste, de forma simplificada, en una fase de intención y planificación y una posterior de ejecución. La primera tiene lugar en la corteza posterior parietal. La segunda en la corteza motora, desde donde se coordina la ejecución del movimiento. Las personas con lesión medular cuentan con estos sistemas intactos. El problema en estos pacientes está en el cableado que transmite las órdenes a las terminaciones nerviosas de los músculos responsables del movimiento: el traumatismo en la médula interrumpe las señales que mandan las neuronas de la corteza motora y la información no llega a su destino.
Los prototipos de robots inteligentes desarrollados hasta ahora acudían a esta zona del cerebro, la corteza motora, para recuperar las señales nerviosas relacionadas con el movimiento y controlar los dispositivos. Unos electrodos recogían la actividad de las neuronas y, tras ser moduladas por un ordenador, se interpretaban para mover los brazos biónicos. El resultado era un movimiento a golpes e incluso incompleto. Podía suceder incluso que los sensores no registraran la señal de todos los músculos involucrados en un determinado movimiento.
Para evitar esta serie de problemas, los autores del nuevo dispositivo se plantearon obtener las señales cerebrales de la fase previa a la ejecución del movimiento: la planificación.

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/05/21/ciencia/1432212762_641406.html

Una expedición saca del mar 30 millones de genes desconocidos

La Tara Oceans lee el genoma del océano, con posibles aplicaciones en medicina y energía

El velero 'Tara', cedido por una diseñadora de moda francesa. 

En julio de 2010, cuando medio planeta estaba pendiente del mundial de fútbol de Sudáfrica, la bióloga española Silvia G. Acinasluchaba contra vientos huracanados, rayos y truenos a bordo de un frágil velero en ruta entre Madagascar y la sudafricana Ciudad del Cabo. Los cinco científicos en el buque de vela tenían una misión más preciada que los futbolistas de La Roja: estudiar el plancton, ese grupo de organismos generalmente microscópicos que viven en suspensión en el océano. Cuando Iniesta metió el gol de la victoria en la final frente a Holanda y el planeta gritó gol, la mitad del oxígeno que respirara cualquier persona procedía del plancton.
Acinas y sus colegas levantan hoy su propio trofeo. En un número especial de la revista Science presentan los resultados de su expedición, Tara Oceans, una odisea que dio la vuelta al mundo durante más de 900 días e implicó a 126 científicos de 35 países diferentes. La bióloga y su equipo han detectado “al menos 35.000 especies diferentes de bacterias marinas y arqueas”, este último un grupo de microorganismos de una sola célula poco conocidos pero que constituyen uno de los tres dominios en los que se clasifican los seres vivos, junto a las citadas bacterias y los eucariotas —formados por células con núcleo, como animales, plantas, hongos y protistas—.
A partir de 35.000 muestras recogidas en los océanos de todo el planeta entre 2009 y 2012, los investigadores han obtenido una base de datos con 40 millones de genes de microbios marinos, el 80% de ellos desconocidos para la ciencia. “Emprendimos esta expedición principalmente para obtener un buen conocimiento de los organismos del plancton marino, porque son fundamentales para la vida en la Tierra. Probablemente nuestra base de datos tendrá muchas aplicaciones y podría intentar imaginarme alguna, pero la verdad es que no sé para qué valdrá”, afirma con modestia el biólogo francés Eric Karsenti, director científico de Tara Oceans.
La bióloga española Silvia G. Acinas. 
Lo que han hecho los investigadores es como encontrar 40 millones de herramientas extraterrestres en otro planeta. Ahora hay que averiguar para qué sirven. Un gen procedente de una bacteria marina, por ejemplo, guarda instrucciones para crear una proteína que se ya utiliza para fabricar biocarburantes a partir de mazorcas de maíz. La patente genera decenas de millones de euros al año. Los productos lácteos sin lactosa también se producen gracias a un gen de una bacteria que vive en las aguas polares.
Dentro de la comunidad científica marina, estos genomas microbianos se conocen como “el oro azul”. Hay más de 5.000 genes marinos ya patentados, con aplicaciones en los sectores farmacológico, alimentario, cosmético y energético, según cálculos de hace un lustro.
La leche sin lactosa se produce gracias a un gen de una bacteria que vive en las aguas polares
“Nuestra base de datos es pública y abierta, es un legado a la comunidad científica”, explica Acinas, del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona, perteneciente al CSIC. Su grupo ha leído 7,2 billones de pares de bases de ADN —las letras con las que se escribe el manual de instrucciones que son los genes— de microorganismos marinos. “Este volumen de secuenciación es 1.000 veces superior a cualquier estudio previo”, recalca.

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/05/21/ciencia/1432229191_804286.html

Un puente aéreo para salvar a cien rinocerontes a la desesperada

África lucha contrarreloj contra a los furtivos que matan más de tres rinocerontes al día


Los rinocerontes esperan tras aterrizar a ser trasladados al lugar en que serán liberados. 

La situación es tan desesperada que casi cualquier solución vale para salvar a cuantos rinocerontes sea posible. En los 120 que van del 1 de enero al 30 de abril, los furtivos han acabado con la vida de 393 ejemplares sólo en Sudáfrica —más de tres diarios—, la mayoría de ellos en el mítico Parque Kruger. Estos números indican que la caza de rinocerontes ha crecido un 18% con respecto a esos mismos cuatro meses de 2014, un año en el que ya se habían batido todos los récords: 1.215 ejemplares abatidos frente a los 1.004 de 2013. En este sangriento escenario, autoridades y organizaciones conservacionistas están decididas a hacer lo que sea, incluso gastar cientos de miles de euros para pagarle a los rinocerontes amenazados un carísimo vuelo hacia la salvación.
Liberación de uno de los diez rinocerontes en Botsuana. 
Sudáfrica, donde reside buena parte de los escasos 25.000 rinocerontes que quedan en todo el continente, está desbordada. Y acepta cualquier propuesta que salve a los animales. Por ejemplo, venderle ejemplares que vivían en el Kruger a propietarios privados para que los protejan en sus fincas. O dejar que las ONG se los lleven de allí a otros países menos amenazados por el crimen organizado que se está forrando con el furtivismo: hoy, un kilo de cuerno de rinoceronte vale más en el mercado negro que un kilo de oro.
Uno de estos proyectos es Rhinos Without Borders (Rinocerontes sin fronteras), lanzado el año pasado por Beverly y Dereck Joubert, una pareja de activistas por la conservación de los animales de África que se dedica a filmarlos y fotografiarlos. Mediante micromecenazgo, quieren lograr medio millón de dólares, el dinero necesario para pagarle el pasaje a 100 rinocerontes desde Sudáfrica hasta Botsuana, un lugar ideal para soltarlos lejos de los rifles furtivos. De momento, han recaudado 272.000 dólares (casi 250.000 euros); el coste de cada viaje ronda los 40.000 euros. Ese dinero cubre la captura, la cuarentena, el transporte, recintos y tres años de vigilancia, momento en que se dará una entrega segura a las fuerzas del Gobierno de Botsuana que previenen la caza furtiva. "Por ahora, hemos recaudado lo suficiente para el primer grupo de 10 ejemplares y para unos 25 más. Pero no nos pararemos en el objetivo marcado de 100 rinocerontes si seguimos logrando más dinero", explica por email Dereck Joubert.
Los primeros 10 rinocerontes fueron liberados en Botsuana el pasado 28 de abril, extremando las medidas de seguridad para que nadie supiera exactamente su ubicación. El proceso es muy delicado y la discreción fundamental, ya que un descuido podría servirle los animales en bandeja a los furtivos. Primero, se les identifica desde un helicóptero y se les dispara un dardo sedante; una vez dormido, se toman muestras de sangre, tras vendar sus ojos y se le introduce en un contenedor, para llevarles en camión hasta el lugar escondido en el que pasarán la cuarentena (pueden estar incubando alguna enfermedad que podría ser devastadora en su nueva ubicación). Superada la cuarentena, al avión y a Botsuana.
¿Por qué a través de este puente aéreo? 

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/05/18/ciencia/1431964457_321756.html

El sexo es beneficioso para la salud genética de la especie

Un experimento de 10 años con escarabajos muestra que la competitividad entre los machos por aparearse y la elección de las hembras protege frente a las extinciones


Escarabajo castaño de la harina ('Tribolium castaneum').

“Casi todos los organismos multicelulares que existen en la Tierra se reproducen por relaciones sexuales, pero esto no es fácil de explicar porque el sexo acarrea grandes costes, el más obvio de los cuales es que solo la mitad de tu descendencia –las hijas- producirán crías. Entonces, ¿por qué una especie va a dedicar tanto esfuerzo a los hijos?”, se pregunta Matt Gage, científico de la Universidad de East Anglia (Reino Unido). Para dar respuesta a esta cuestión, él ha dirigido una serie de experimentos con escarabajos realizados durante una década. “Nuestro objetivo era descubrir por qué la selección evolutiva, que es de una eficiencia despiadada, permite la existencia de los machos, cuando un sistema en el que todos los individuos produzcan crías sin sexo, como ocurre en las poblaciones de hembras asexuadas, sería mucho más eficaz para producir una mayor descendencia”, apunta Brent Emerson, investigador del Grupo de Investigación de Ecología y Evolución en Islas (CSIC), en Tenerife, uno de los autores de la investigación.
La respuesta que estos investigadores obtienen es que la reproducción sexual, con competitividad entre machos (normalmente) por aparearse y elección de las hembras (normalmente), es beneficiosa porque mejora la salud genética de la especie y la protege ante los riesgos de extinción. La clave está en la eliminación de las mutaciones genéticas dañinas y en eso es más eficaz la reproducción sexual que la asexual, afirman los científicos en la revista Nature al presentar su trabajo esta semana.
Los experimentos realizados han permitido comparar los efectos de mayor o menor intensidad de selección sexual en las diferentes poblaciones cuando son expuestas a una presión genética negativa fuerte como es la endogamia.
“La selección sexual fue la segunda gran idea de Darwin, explicando la evolución de una batería fascinante de señales, sonidos y olores que ayudan en la lucha por la reproducción, a veces a expensas de la propia supervivencia”, señala Gage en un comunicado de su universidad. “La selección sexual opera cuando los machos compiten por reproducirse y las hembras eligen, y la existencia de dos sexos diferentes incentiva estos procesos que, en definitiva, dictan quién logra reproducir sus genes en la siguiente generación, así que es una fuerza evolutiva muy extendida y muy potente”, añade.
Las poblaciones de escasa selección sexual sufrieron un notable declive ante la endogamia
Desde 2005, estos científicos han realizado un experimento, en condiciones controladas de laboratorio, con escarabajos (Tribolium castaneum o escarabajo castaño de la harina) sometidos a dos diferentes regímenes reproductivos: uno de fuerte selección natural y otro, débil. En el primer grupo, y durante 54 generaciones, los individuos sexualmente adultos estaban en poblaciones sesgadas sexualmente en de 90 machos por cada 10 hembras, o a la inversa. En el segundo grupo se consentía la poliandria (una hembra o cada cinco machos) o se forzaba la monogamia (uno a uno). El resto de las condiciones de vida, tamaño poblacional, etcétera, se mantuvieron idénticas en ambos grupos.
Tras seis o siete años de experimento con esa fuerte o débil selección natural durante la etapa reproductiva de los escarabajos, comenzó la fase de experimentación –tres años- sobre el riesgo de extinción de los diferentes grupos, imponiendo a las poblaciones condiciones de endogamia, proceso que tiende a acumular en los individuos mutaciones genéticas dañinas.

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/05/19/ciencia/1432059271_767242.html

Los bulos triunfan en Facebook

Un estudio muestra que las afirmaciones sin pruebas tienen tanto impacto como las que sí las ofrecen y sugiere que los afines a teorías conspirativas se creen más mentiras


Imagen de la misión 'Apolo 15', una de las seis veces que los humanos se han posado sobre la Luna, algo que niegan muchas teorías conspirativas. 

Internet ha puesto a nuestra disposición una gran cantidad de información y nos ha dado la posibilidad de contrastar en pocos segundos la mayor parte de las afirmaciones que leemos. Sin embargo, eso no ha beneficiado la difusión de informaciones veraces. Un análisis reciente ha mostrado que algunos bulos, como la relación entre las vacunas y el autismo, la posibilidad de que alguien nos esté fumigando con aviesas y secretas intenciones o la existencia de un Gobierno alienígena en la sombra, tienen tanta repercusión en redes como Facebook como la información más contrastable que se publica en los medios de comunicación.
Los autores del anterior estudio, liderado por Walter Quattrociocchi, de la Universidad del Nordeste en Boston (EE UU), han tratado de analizar también las diferencias entre los grupos que consumen la información convencional y quienes prefieren las fuentes alternativas. En un nuevo trabajo, muestran que existe una importante polarización entre los dos grupos. Esto se traduce además en que las personas con una y otra tendencia son prácticamente impermeables a los puntos de vista opuesto, porque “dos individuos solo son capaces de influirse si sus opiniones están por debajo de una distancia determinada”.
Muchos italianos creyeron que su Senado había aprobado dar el 10% de su PIB a los políticos en paro
El análisis incluyó 271.296 posts de 73 páginas de Facebook clasificadas según el tipo de información que ofrecen como “explicaciones alternativas de la realidad” o “noticias científicas” o verificables. Además, se clasificó a los usuarios según su preferencia por uno u otro tipo de noticias.
Con este punto de partida, observaron que los consumidores de noticias científicas se centraban en comentar las noticias de su ámbito, con un 90,29% para estos usuarios, pero también se preocupaban de comentar en las fuentes de información alternativa, a las que dedicaron un 9,71% de sus comentarios. Los usuarios de noticias alternativas, por su parte, se aventuraban a comentar en los sitios de noticias alternativas con mucha menor frecuencia: solo un 0,92% de sus comentarios fueron a parar a sitios de noticias científicas. Además, se observó que los lectores de informaciones poco convencionales estaban más inclinados a difundir la información compartiéndola con sus contactos que los de noticias convencionales.
Los investigadores también observaron que las personas dispuestas a creer en teorías de la conspiración son más propensas a interactuar y difundir informaciones completamente falsas. Esto lo comprobaron después de lanzar 4.709 afirmaciones falsas producida por una página de contenido paródico. Los aficionados a las teorías conspirativas fueron mucho más activos comentando y difundiendo los bulos. Por su parte, los consumidores de noticias científicas tampoco distinguieron las noticias conspirativas falsas de las genuinas y siguieron comentando para desmontarlas.
Entre las noticias falsas utilizadas para el estudio, los investigadores, todos italianos, introdujeron el caso del senador Cirenga. Según esta historia, este individuo había propuesto una ley para dar a los políticos 134.000 millones de euros para encontrar trabajo si perdían las elecciones. 257 senadores habrían votado a favor y 165 en contra. La cifra, el 10% del PIB italiano, era completamente inverosímil, el número de senadores que supuestamente habían votado superaba la cifra total de inquilinos de la cámara alta y el tal Cirenga ni siquiera existía, pero eso no impidió que la historia se convirtiese en viral y que muchos activistas políticos la difundiesen.
Las teorías conspirativas, que no dejan flecos sin explicar, ayudan frente a la incertidumbre
La hipótesis del equipo de Quattrociocchi que explica que los consumidores habituales de “noticias alternativas” den credibilidad a este tipo de afirmaciones es que la exposición a historias imposibles de comprobar “podría afectar los criterios de selección de los usuarios incrementando su inclinación a interactuar con información falsa".
La inclinación por creer teorías conspirativas se ha relacionado con la necesidad de tener explicaciones completas. Frente a un desastre natural o un ataque terrorista se produce una sensación de desamparo que no ayuda a aliviar el análisis de la realidad, que por su propia naturaleza dejará partes de la historia sin explicar del todo. Las teorías de la conspiración, libre del lastre de presentar pruebas de lo que afirma, proporcionan una narración más redonda y, para muchos, más satisfactoria. No obstante, esta tendencia tan frecuente deja, como han mostrado los investigadores italianos, desprotegido frente a todo tipo de mentiras.