lunes, 27 de abril de 2015

España no es tan analfabeta en ciencia

El 74% de los jóvenes sabe que los genes de una persona no se modifican por comer transgénicos, frente al 64% en el caso de los padres y al 43% de los abuelos

Los datos por edad de una encuesta oficial muestran una nueva generación más preparada

Una actividad de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología. / FECYT
“Por favor, dígame si es verdadera o falsa esta afirmación: cuando una persona come una fruta modificada genéticamente, sus genes también pueden modificarse”. Esta pregunta, cuya respuesta es un rotundo no, se le hizo a 6.355 personas en sus domicilios en España entre noviembre y diciembre de 2014. Un 62,3% acertó al decir que era falsa, sin apenas diferencias entre hombres y mujeres. La brecha se produjo por edades: casi el 74% de los jóvenes entre 15 y 24 años respondió de manera correcta, frente al 64% de sus padres (en la franja de 45 a 54 años) y al 43% de sus abuelos (65 años o más).
La Encuesta de Percepción Social de la Ciencia en España, la que ha revelado que un 25% de los españoles cree que el Sol gira alrededor de la Tierra, constata el analfabetismo científico de la población, pero también muestra una joven generación cada vez más preparada. La nueva España no es tan analfabeta en ciencia.
La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) presentó el jueves los resultados preliminares de su encuesta sin facilitar desgloses por sexo, edad y nivel de estudios, a la espera de que sus expertos analicen estos detalles. Esta falta de datos ha generado innumerables análisis de brocha gorda y chascarrillos en los bares, las redes sociales y las tertulias televisivas. Los microdatos, facilitados ahora por la Fecyt a Materia, permiten análisis menos gruesos.
“Los jóvenes están cada vez más formados en ciencia”, destaca Gonzalo Remiro, técnico de la Fecyt. El salto generacional se confirma al comparar los datos de 2014 con los de 2006, último año en el que se incluyeron preguntas sobre alfabetización científica. Entonces, el promedio de respuestas acertadas fue del 58%. En 2014 supera el 70%. En el caso de los más jóvenes, alcanza el 77%, frente al 60% de los abuelos. Por sexos, el porcentaje de aciertos fue del 74% en hombres y el 70% en mujeres.
Alfabetización científica por sexo y edad. / FECYT
Un 25% de los españoles cree que el Sol gira alrededor de la Tierra, según la encuesta. Es una de las preguntas que más cachondeo ha generado, pese a otras encuestas que muestran que el 26% de los estadounidenses y el 29% de los europeos también se equivocan. Yendo al detalle en España, el porcentaje que acierta y dice que es la Tierra la que da vueltas al Sol ronda el 77% entre las personas de entre 15 y 44 años y baja al 58% entre los mayores de 65 años. Por nivel de educación, solo un 39% de las personas sin estudios acertó la respuesta. Los encuestados con el bachillerato terminado atinaron en más de un 81% y los universitarios llegaron al 83%.
Remiro matiza los fallos entre las personas con estudios superiores que parecen desconocer que es la Tierra la que gira alrededor del Sol. “La encuesta es larga, de unos 25 minutos, y se hace de manera presencial. Las preguntas sobre conocimientos científicos se dejan para el final, para que los encuestados no se sientan en un examen y se espanten. Si no estás muy atento, puedes decir sí o no sin pensarlo”, explica.
Las personas sin estudios logran, pese a sus carencias educativas, un 48% de aciertos en las 12 preguntas sobre conocimientos científicos. Entre los que han terminado la enseñanza secundaria obligatoria, el porcentaje llega al 70% de respuestas correctas. Los universitarios alcanzan el 80%.
Alfabetización científica por nivel de estudios. / FECYT
Los datos desglosados, no obstante, muestran sorprendentes lagunas. Solo el 80% de los universitarios sabe que los humanos no convivieron con los dinosaurios. Apenas el 70% de los licenciados sabe que comer una fruta modificada genéticamente no cambia tus genes. Y un sorprendente 38% de los universitarios desconoce que los antibióticos no sirven para curar enfermedades causadas por virus.
Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/04/24/ciencia/1429901750_210345.html

La otra evolución de las especies

No todo es lucha y egoísmo en la biología: las novedades también surgen por la cooperación

Imagen de un calamar bioluminescente.

Debemos a Darwin la noción de una evolución basada en la lucha y el egoísmo, en la “naturaleza roja en diente y garra” que cristalizó en el perdurable verso de Tennyson; y desde los diabéticos de la isla de Nauru en la Polinesia hasta los gorilas montañosos del oriente africano confirman cada día ese mecanismo evolutivo ciego y cruel como un algoritmo psicópata. Pero hoy sabemos que hay otros caminos basados menos en la competición que en la colaboración, menos en la muerte que en la innovación. Estas estrategias no ganan al peso, pero han protagonizado algunas de las invenciones más raudas y brillantes de la historia de la vida.
Toby Kiers, de la Universidad de Vrije en Holanda, y Stuart West, de la de Oxford en Reino Unido, revisan ahora en Science las evidenciassobre nuevas especies generadas por simbiosis, o a partir de la asociación oportunista de dos especies preexistentes, cada una aportando a la sociedad unos talentos muy convenientes para la coyuntura que les toque en ese momento. La biología ha identificado casos de todo el proceso que lleva a dos especies separadas por miles de millones de años de evolución a formar una especie única con lo mejor de dos mundos.
Hoy sabemos que la evolución usa otros caminos basados menos en la competición y más en la colaboración
“Las asociaciones simbióticas son una importante fuente de innovación evolutiva”, explican los científicos. “Han dirigido diversificaciones rápidas de los organismos, han permitido a los huéspedes emplear nuevas formas de energía, y han modificado radicalmente los ciclos de nutrientes de la Tierra”. La evolución de nuevas especies por simbiosis es un fenómeno relativamente infrecuente, pero tiende a producir invenciones brillantes y veloces, al menos según las parsimoniosas escalas de los geólogos y paleontólogos.
Tomemos al platelminto Paracatenula, un gusano plano de un milímetro que campa por los sedimentos arenosos de los océanos tropicales y templados, y que ha dejado atónitos a los zoólogos de medio mundo por haber perdido la boca y el tubo digestivo. Ya no le hacen falta, porque han incorporado una bacteria (Riegeria galateiae) que obtiene su energía por métodos químicos: oxidando el sulfuro del medio a sulfato. La bacteria coloniza todo el cuerpo del gusano y se transmite de padres a hijos como cualquier otro grupo de genes. Paracatenula se considera por tanto una especie radicalmente nueva: un gusano sin boca capaz de alimentarse sin comer oxidando sulfuro.
Otro ejemplo son las cigarras, o chicharras, que han incorporado en sus células no ya una, sino dos bacterias simbióticas: Hodgkinia y Sulcia. Estos endosimbiontes (simbiontes que viven dentro de las células del huésped) ayudan a la cigarra a sacar provecho de su magra dieta de vegetales, y a subsistir durante los largos periodos (hasta 17 años) que estos insectos pueden permanecer latentes en su estado de ninfas, o cícadas. Como en el caso del gusano Paracatenula, tanto el huésped como las bacterias simbióticas han experimentado modificaciones genómicas complementarias que convierten su unión en indisoluble. También son, por tanto, nuevas especies originadas por simbiosis.
Las asociaciones simbióticas son una importante fuente de innovación evolutiva”, explican los científicos
Para entender el proceso, quizá los casos más ilustrativos son aquellos en que la transición hacia una nueva especie no se ha completado: he aquí la evolución capturada con las manos en la masa. El gusano marino gigante Riftia, por ejemplo, carece de sistema digestivo y depende para alimentarse de una bacteria simbiótica (en la foto). Pero la bacteria no se transmite de padres a hijos: tiene una vida libre independiente y el gusano la engulle durante su fase larvaria. La integración de las dos especies no es completa y puede que esté en una situación de transición.
Un caso de transición más célebre es el de las legumbres, las únicas plantas de cultivo que no necesitan nitratos: pueden obtenerlos directamente del nitrógeno atmosférico gracias a la bacteria rhizobium que se aloja en unos nódulos especiales de sus raíces. Este es el principio que subyace a la práctica tradicional de alternar los cultivos de cereales y de legumbres: los primeros emplean los nitratos que las segundas han depositado (fijado, en la jerga) en el suelo durante la temporada anterior. Un método de abonado verdaderamente sostenible.
Y no olvidemos al calamar bioluminescente. Estos calamares obtienen los asombrosos diseños de luz y color que utilizan para camuflarse de unas bacterias luminescentes simbióticas. Pero, tanto en este caso como en el de las legumbres, las bacterias simbióticas tienen también una vida libre independiente, y son adquiridas por los huéspedes a lo largo de su vida, y no transmitidas de padres a hijos. No se pueden considerar nuevas especies, sino candidatos en transición.
“La interacción entre la teoría evolutiva y la investigación genómica nos permitirá entender la evolución de la complejidad organísmica en un solo marco unificado”, concluyen Kiers y West. La simbiosis es un mecanismo de generación de nuevas especies rápido, pero solo en las escalas de los geólogos. Sus engranajes internos están repletos de finos ajustes que siguen necesitando de la selección natural darwiniana. No hay conflicto en el evolucionismo.
Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/04/25/ciencia/1429960569_497785.html

Los nuevos ‘inquisidores’ acechan en la red

La humillación pública se ha convertido en un deporte de masas gracias a las redes sociales. Un salvaje ciclo de linchamiento y lucro desliza hasta el infierno a víctimas anónimas en cuestión de minutos, pero las consecuencias dejarán marcas para siempre en internet


MAX

El 19 de agosto de 2014, una joven periodista y escritora se decidió a publicar en Twitter sus impresiones sobre el machismo vigente en la sociedad española y empezó a enumerar situaciones de su "día a día" que le parecían sexistas. Arrancó: "He ido a la biblioteca a estudiar como todas las mañanas y el chico de enfrente me ha dicho que si quería tomar un café". La shitstorm ("tormenta de mierda", como la denominan los expertos) que provocó es de las más agobiantes que se recuerdan. "Eres demasiado fea para invitarte a café", "Menos biblioteca y más médicos para tratar tu retraso", "Tranquila, a ti nadie te va a violar", "Invitarte a un café no lo sé, pero tirarte cacahuetes seguro", "¿Cómo se conocieron tus padres? La única hipótesis que barajo es que sean hermanos"... Son solo algunos de los ejemplos menos ofensivos de entre las barbaridades que le dijeron durante los siguientes días: millares de tuits, algunos con imágenes desagradables y de sexo explícito. Ella borró su publicación pasados unos días, pero en su lugar seguiría circulando el pantallazo de sus palabras, para poder mantener la orgía de chascarrillos aunque ella no quisiera permanecer en el ojo de ese huracán.
Cuando la jauría digital se desata, es imposible frenarla y la sentencia te acompaña para siempre
Al margen de si su percepción era exagerada o no, se desató una violencia verbal contra esta joven que todavía no se ha diluido. Ella ya no quiere ni hablar del tema. Aquel tuit significó convertirse en el pimpampum de los más cutres y pertinaces machistas de la Red; días, semanas y meses de chistes sexistas. No es casual que estos linchamientos tengan un sesgo claramente machista: aunque las mujeres representaban el 53% de los usuarios de Twitter a comienzos de 2013, estudios posteriores muestran un declive de esa proporción en favor de los hombres, quizá porque el ecosistema de internet sigue rezumando demasiada testosterona. El 72,5% de los casos de ciberacoso los sufren mujeres, según la organización Trabajando para Detener el Abuso Online (WHOA, por sus siglas en inglés). Las periodistas reciben el triple de mensajes abusivos que sus colegas hombres, según Demos, y hasta la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) se mostró "alarmada" en febrero por el creciente número de amenazas hacia mujeres periodistas en entornos digitales. Como explicaba recientemente un artículo en elWashington Post, son muchas las voces feministas que están dando un paso atrás en internet para huir del clima irrespirable. La mayor shitstorm de la historia probablemente sea el Gamergate, que estalló también en agosto pasado, en el que los hombres de la comunidad de videojuegos cargaron salvajemente contra las mujeres que criticaban el sexismo del sector.
Cuando Twitter empezó a tener éxito en España, comenzaron a darse razias en las que el traspiés de un famoso congregaba a una multitud que se abalanzaba sobre él y, tras disfrutar de un rato de vapuleo entre chanzas, insultos y hashtags, la manada se disolvía tan fugazmente como había caído sobre la presa. Un caso de libro fue cuando David Bisbal escribió durante la Primavera Árabe: "Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojalá que pronto se acabe la revuelta". El cachondeo que desató todavía resuena en los confines de la galaxia internetera. Esos mismos días, unos tuits parodiando el antisemitismo dejarían al director de cine Nacho Vigalondo sin su blog en este periódico. Los medios empezaron a colocar entre las noticias más vistas estos tropezones que incendiaban las redes sociales, generando un ciclo de retroalimentación con los usuarios. Pero de un tiempo a esta parte el fenómeno se está haciendo cada vez más indiscriminado: no importa que seas un político, un personaje popular o un don nadie. No estamos dispuestos a tolerar un desliz; ni siquiera se tolera el arrepentimiento. Hacemos un pantallazo de todo para que no puedas esconder tu error borrándolo, aunque este gesto equivalga a reconocer de forma bastante explícita la equivocación.
¿Cómo se hace dinero? Clics. Estamos en un ciclo alarmante y alguien gana dinero con el sufrimiento de otras personas”, dice Monica Lewinsky
Es algo que está pasando en todo el mundo y quizá el ejemplo más paradigmático sea el que sufrió Justine Sacco. Su vida descarriló para siempre por culpa de un tuit estúpido, un mal chiste fuera de lugar que provocó una de las mayores escenas de linchamiento digital que se recuerdan. En apenas unas horas, esta joven relaciones públicas con una exitosa carrera en Nueva York pasó del más apacible de los anonimatos al estrés postraumático, a noches de pesadillas y porqués. Solo fueron 65 caracteres, no hizo falta usar los 140 que permite Twitter. Sacco publicó estas palabras justo antes de embarcar hacia Sudáfrica para pasar la Navidad junto a su familia: "De camino a África. Espero no coger el sida. Es broma. ¡Si soy blanca!". Era el último tuit de una ristra de chascarrillos malos y poco correctos. Durante media hora, hasta que apagó su móvil dentro del avión, estuvo refrescando su pantalla pero nadie hizo ni caso. Tampoco le extrañó que su tuit pasara tan desapercibido como los anteriores; solo tenía 170 seguidores, garantía de escaso impacto. Por lo general, un tuit que no ha recibido ninguna interacción en ese tiempo, caerá en el pozo del olvido para siempre.
No fue así. Nada más aterrizar, al encender el móvil, tenía un mensaje de alguien a quien no veía desde el colegio: "Siento muchísimo ver lo que está pasando". El tuit no sólo no había pasado desapercibido sino que se convirtió en la diana de cientos de miles de mensajes indignados por el racismo que destilaba. El asunto fue el más comentado en esta red social durante horas y su autora fue de inmediato juzgada, condenada y sentenciada mientras dormía una siesta a 10.000 metros de altura: Sacco era una "pija blanca racista que se burlaba del sufrimiento en África". Numerosos tuits pedían su muerte, le deseaban violaciones que le contagiaran el sida y exigían que su empresa la despidiera. Este último objetivo se cumplió de inmediato, después de que todas las cabeceras informativas contaran cómo las redes sociales habían descubierto el racismo de la relaciones públicas de una importante compañía editorial. Todo esto pasó durante las 11 horas del vuelo de Sacco, sin que la joven pudiera explicarse o disculparse, borrar su tuit o eliminar sus perfiles de otras redes sociales que fueron convenientemente destripados por la jauría. Nadie se puso de su parte, nadie publicó que quizá se estaba exagerando. El fenómeno fue tal que incluso hubo quien se acercó al aeropuerto de Ciudad del Cabo para fotografiar el momento en que Sacco llegaba, para informar al mundo.
MAX
"Y entonces mi teléfono empezó a explotar", recuerda la propia Sacco en el libro que el periodista Jon Ronson acaba de publicar (So you've been publicly shamed, Pilcador) y que es el resultado de tres años dedicados a descubrir lo que queda de las personas que, como Sacco, han pasado por este terrible proceso de deshonra y vejación, una especie de lapidación en la plaza pública global que deja cicatrices en forma de resultados en Google. Sacco le explica a Ronson que su tuit solo pretendía parodiar esa mentalidad tan de estadounidense blanco que cree vivir en una burbuja que le protege. Pero ya da igual. Una vez la jauría digital se desata es imposible frenarla y la sentencia te acompaña para siempre: cada vez que alguien te busque en internet, tu imagen devolverá ese retrato deforme y monstruoso creado con retales de titulares sensacionalistas, frases sacadas de contexto y fotos de tu pasado rescatadas para humillarte.
"Justine Sacco es la primera persona que entrevistaba que había sido destruida por nosotros", escribe Ronson. También se puso en contacto con Lindsey Stone, una joven que compartía con una compañera una afición bobalicona: fotografiarse desafiando carteles. Fumando delante de carteles de "Prohibido fumar", por ejemplo. Hasta que en un viaje de trabajo fueron a visitar al célebre cementerio de Arlington, en Washington DC, en el que descansan los caídos por EE UU. Allí, junto a un cartel que pedía "Silencio y Respeto", Stone se fotografió haciendo una peineta con el dedo y fingiendo gritar. Y su amiga la subió a su muro de Facebook. Un amigo veterano de guerra les dijo que la foto era desagradable, pero Lindsey le explicó que se trataba de un chiste habitual y que no pretendía ser ofensiva. La foto cayó en el olvido hasta que, cuatro semanas después, comenzó a recorrer foros y redes a lomos de la indignación de los más patriotas. De nuevo, amenazas de muerte y de violación, a las que se sumaron los insultos vejatorios por su sobrepeso. Y de nuevo, un deseo cumplido de inmediato: que la joven perdiera su trabajo. El buzón de Life, la ONG para cuidar adultos con discapacidad intelectual en la que trabajaba Lindsey Stone, se inundó de rabia contra su empleada. "Literalmente, de la noche a la mañana perdí todo lo que conocía y amaba", explicaba tiempo después la joven, que pasó un año sin salir de casa, sumida en una depresión, con noches truncadas por pesadillas.
Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/04/23/ciencia/1429788932_491782.html

‘Maglev’, el tren que vuela

Japón retoma la carrera de los ‘supertrenes’ con un ‘maglev’ que supera los 600 km/h


ATLAS

Ajeno y lejano a las polémicas electorales sobre el AVE, otro tren de alta velocidad atravesaba el pasado martes el plácido paisaje del monte Fuji. Al símbolo del Japón inmemorial lo vuelve a retar un ingenio humano, un tren de levitación magnética o maglev, que acaba de batir el récord mundial al alcanzar un pico de velocidad de 603 km/h y mantenerse durante 11 segundos por encima de los 600. Un periodista de la agencia France Press que viajaba en uno de sus once coches comparó el vértigo que sintió con el acelerón al de un despegue. Y no eso lo único en lo que este tren se parece a un avión.
Maglev, el tren más rápido del mundo
El tren más rápido del mundo. 
¿Cómo se consigue que un tren corra a esa velocidad? Haciéndole volar, literalmente. El SCMaglev L0, que así se llama el maglevjaponés, levita a 10 centímetros sobre su base. Tren y ferrocarril no son ya sinónimos: ahora se prescinde de las vías; el rozamiento con ellas haría imposible alcanzar esas velocidades. En su lugar, el tren se desplaza dentro de una guía-viga de hormigón con forma de ‘u’. Lo encauzan, lo propulsan y lo sostienen en el aire unos potentes electroimanes: “La tecnología está basada en el simple principio de atracción y repulsión magnética: los dos polos de un imán se atraen si son de distinto signo y se repelen si son del mismo. En el fondo, el funcionamiento de cualquier motor eléctrico está basado en el mismo principio, pero aquí se aplica de otra forma”, explica Iñaki Barrón, director de Alta Velocidad de la Unión Internacional de Ferrocarriles.
A mayor electricidad, mayor campo magnético se crea. El ‘maglevnecesita uno 100.000 veces más potente que el de la Tierra. Para sacarle el máximo a la costosa y abundante energía que precisa, en el ‘maglev’ se utilizan materiales superconductores, que transmiten mejor la electricidad cuando su temperatura desciende a 269ºC bajo cero.
Unos electroimanes lo encauzan, lo propulsan y los sostienen en el aire
Otra peculiaridad estriba en que esa electricidad se transmite por los laterales de la guía de hormigón. Es como si el motor del tren, en lugar de estar en el interior de la máquina, estuviera en las guías. En su base, otros imanes hacen que el tren flote cuando alcanza al menos 100 km/h. Mientras acelera, unas ruedas lo sostienen. Se retiran en cuanto el tren flota. He aquí una nueva semejanza con los aviones y sus trenes de aterrizaje. En cambio, el aire aquí no es de ayuda: que el maglev no vuele aún más rápido se debe en gran medida al aire, que lo roza y lo frena.
Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/04/27/ciencia/1430131846_584960.html

El primo vegetariano del tiranosaurio

Hallado en Chile un pariente atípico de los grande dinosaurios carnívoros


La familia de los feroces tiranosaurios acaba de hacerse un poco más grande y algo menos terrorífica. Un equipo de paleontólogos y geólogos han encontrado una nueva especie de dinosaurio en el sur de Chile que, a pesar de ser pariente de los grandes carnívoros, presenta una inigualable mezcla de rasgos de otros dinosaurios. Lo más llamativo, dicen, es que el Chilesaurus diegosuarezi nunca comía carne.
La nueva especie se ha hallado en la patagonia chilena, al sur del país. Su nombre se debe a Diego Suárez, un niño de siete años que andaba buscando piedras llamativas por Aysén cuando se topó con un hueso del dinosaurio. Los padres del muchacho, los geólogos chilenos Manuel Suárez y Rita de la Cruz, describen ahora el hallazgo en la revista Nature junto a otros expertos de de Argentina, Chile y Reino Unido . En total se han recobrado más de una docena de especímenes, entre ellos cuatro esqueletos completos. La mayoría eran del tamaño de un pavo, pero algunos huesos indican que algunos llegaban a medir tres metros de largo.
Sus descubridores lo comparan con un ornitorrinco, ese mamífero con pico que pone huevos y que parece estar hecho con partes sueltas tomadas de otros animales. El chilesaurio también era una especie de rompecabezas evolutivo. Perteneció al grupo de los terópodos, en su inmensa mayoría formado por dinosaurios carnívoros con espectaculares denticiones y una fuerza brutal como el tiranosaurio o el carnotaurus. Pero el cráneo y los pies del chilesaurio son más parecidos a los de dinosaurios herbívoros. También sus mandíbulas y dientes son característicos de animales jurásicos que no cazaban ni comían carne.
Es uno de los casos más “extremos” de evolución en mosaico, dicen sus descubridores. Mientras sus parientes continuaban perfeccionando su fisonomía hecha para cazar y desgarrar a sus presas, el chilesaurio comenzó a adaptarse a una vida y una dieta de pacífico herbívoro y desarrolló por su cuenta partes de su cuerpo similares a las de dinosaurios con los que no estaba emparentado.
Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/04/27/ciencia/1430144709_535144.html

martes, 21 de abril de 2015

Google se une a la búsqueda del monstruo del Lago Ness


  • Hace 81 años se publicó la primera imagen que retrataba supuestamente a 'Nessie' 

  • Google permite explorar todo el Lago Ness mediante su aplicación Street View 

  • El objetivo es que la leyenda y el interés por el monstruo y el lago no decaiga 

Fotografía realizada por Robert Kenneth en la que supuestamente se...
Fotografía realizada por Robert Kenneth en la que supuestamente se veía al monstruo del Lago Ness.
Hace 81 años el Daily Mail publicó una fotografía hecha por Robert Kenneth Wilson. En dicha imagen se podía ver como una figura, de cuello alargado, asomaba de una superficie acuosa. Cuando esa fotografía vio la luz, los habitantes de las Tierras Altas de Escocia no lo dudaron, la figura era el monstruo del Lago Ness.
Sin embargo, años más tarde, se demostraría que esa fotografía fue un engaño. Daba igual, el germen por 'cazar' al monstruo estaba sembrado, y miles de turistas y cazadores de mitos se acercaban al lago escocés para explorarlo y encontrar alguna evidencia del monstruo.
'Nessie', como lo apodan los lugareños, se ha dejado ver al menos una vez al año desde 1925. Sin embargo, este 2015 es significativo, ya que es la primera vez en todo este tiempo que el habitante más famoso del Lago Ness no ha sido visto por nadie, aproximadamente desde el 2013 con una fotografía capturada por los servicios de mapas de Apple, que finalmente resultó ser una confusión.
La estela de un barco confundió a los buscadores de Nessie. 
Pero ha sido el gigante Google el último en intentar lo que nadie ha conseguido, capturar gráficamente al verdadero monstruo. Para ello desplazó a un equipo de sus socios en este proyecto de Catlin Seaview Survey, que bucearon por las profundidades del lago, capturando una gran cantidad de imágenes durante su recorrido. Mientras, en la superficie, un barco hacía lo propio a lo largo de los 37 kilómetros que abarca.
Búsqueda del monstruo del Lago Ness
Cualquier usuario interesado en escudriñar las profundidades del Lago Ness podrá hacerlo con la conocida aplicación de Street View, y quizás encontrar de esta manera algún indicio de que 'Nessie' sigue en las aguas del lago escocés.
El icono de Street View ha cambiado para explorar la zona del lago. 
Este es el sentido homenaje que le dedica Google a 'Nessie', además de un doodle en su buscador, en el que podemos ver al monstruo como una especie de submarino, manejado a pedales por extraterrestres. Todo ello con la intención de que la popularidad del monstruo no decaiga.
Formado por varias masas de agua interrelacionadas, incluyendo el Río Oich al sur y los Bona Narrows al norte, el Lago Ness se extiende a lo largo de 37 kilómetros al suroeste del pueblo de Inverness. Aunque no es el mayor lago de Escocia por superficie ni profundidad, es el que tiene mayor volumen de agua, ya que alberga más agua dulce que todos los lagos de Inglaterra y Gales juntos. 
Una imagen de Street View tomada por los submarinistas. 
Con casi 243 metros de profundidad, se puede encontrar todo un mundo debajo de la superficie, algo que ha dado lugar a la leyenda de 'Nessie'.

viernes, 17 de abril de 2015

Julio César pudo sufrir derrames cerebrales en lugar de epilepsia

El general romano tuvo al menos dos ictus, uno en Hispania, que explican su comportamiento en los últimos años de su vida, según un nuevo análisis de sus síntomas

Busto de Julio César durante una exhibición en el Museo de Ciencia de Hong Kong, en 2013. 

Cuando iba a comenzar la decisiva batalla de Tapso (en la actual Túnez) contra los restos del ejército de Pompeyo en el año 46 antes de Cristo (a. de C.), Julio César se desvaneció cayendo entre convulsiones. Sus hombres tuvieron que apartarlo de las miradas llevándolo a un fortín. Para narrar el episodio, el historiador griego Plutarco usó la palabra epileptikos y desde entonces han sido muchos los que han dado por bueno que el caudillo romano sufría epilepsia. Sin embargo, ahora, dos investigadores aportan otra teoría: una serie de ictus habría protagonizado los últimos días del creador del Imperio.
Plutarco tuvo que escribir de oídas ya que no estuvo en la llanura de Tapso. De hecho, escribió sobre César 10 años después de su muerte. El propio Cayo Julio César (44-100 AEC), gran escritor, además de militar, político y libertino, no dejó nada escrito sobre sus ataques. Ni siquiera eruditos coetáneos como Cicerón o inmediatamente posteriores, como el cordobés Lucano, lo hicieron. Solo el biógrafo de emperadores Suetonio volvería a hablar de la enfermedad de César un siglo después, aunque llamándola morbus comitialis, refiriéndose a un ataque que obligaba a detener una asamblea o reunión. La enfermedad tenía un halo divino, como si fuera una intervención de los dioses.
Sobre esa base, buena parte de los historiadores clásicos y de la medicina han mantenido que Julio César era epiléptico. De hecho, la mayoría de los artículos científicos recientes parten de la epilepsia y se dedican a aventurar sobre su etiología: que si fruto de un tumor cerebral, que si de origen genético, que si provocada por la sífilis o por un parásito intestinal...
"La nuestra es una teoría más completa, clara y simple, las otras son muy complicadas", dice el investigador de la facultad de medicina del Imperial College de Londres, Francesco Galassi. Junto a su colega Hutan Ashrafian, Galassi ha rehecho el rompecabezas de la enfermedad de Julio César. Revisitando los clásicos y las investigaciones modernas con otros ojos, donde los demás vieron epilepsia ellos ven ictus y no uno, sino varios.
Julio César sufrió al menos dos ataques, uno de ellos en la Corduba hispana, cumplidos los 50 años
Siguiendo a Plutarco, Julio César sufrió su primer derrame cerebral en Corduba (la actual Córdoba), posiblemente en el 49 AEC, es decir, tres años antes que el de Tapso, o en el 46, al regresar a Hispania desde África. Si fue en la primera fecha, tenía entonces 51 años. "un primer ataque de epilepsia rara vez se presenta en la edad adulta", recuerda Galassi. Y no hay registros de que el caudillo romano sufriera alguno en su infancia.
Tras salir vencedor de la guerra civil, Julio César regresó triunfante a Roma en el 46 AEC. Allí sucedieron otros dos hechos que, aunque poco documentados y detallados, sirven a los investigadores para apuntalar su tesis del ictus. En uno, senadores y grandes patricios romanos salen al encuentro de César para tributarle honores y cargarlo de títulos. Sin embargo, el emperador que nunca lo fue rehusó el encuentro alegando que se encontraba indispuesto. Lo que se sabe es que sufrió fuertes mareos, vértigo e intenso dolor de cabeza. Pero nada de la pérdida de consciencia o temblores propios de la epilepsia.
Como recuerdan estos investigadores en su artículo en la revista Neurological Sciences, un último episodio tuvo lugar cuando su amigo Cicerón loaba sus hazañas en el Senado. Julio César tembló, de emoción según Plutarco, escapándosele unos legajos de las manos. "El ataque con Cicerón encaja con un cuadro general de ictus", asegura Galassi.
Para completar su argumentario a favor, los investigadores recuerdan que el gran general romano tuvo, en los años posteriores al ataque de Corduba, continuos dolores de cabeza, repentinos cambios de humor y una tendencia a la depresión. Depresivo estaba cuando, aún siendo avisado de que se estaba urdiendo un compló contra él, César no dejó de acudir a su cita con el destino para ser asesinado por un grupo de senadores en los idus de marzo del año 44 AEC.
"El comportamiento de César cambió en estos años y nosotros tenemos una posible explicación", sostiene Ashrafian. "Los datos siempre han estado ahí pero han sido interpretados partiendo de la epilepsia, nosotros lo vemos con otra óptica", añade. Para él, es muy posible que los historiadores como Plutarco, Suetonio y otros, apostaran por la epilepsia por su halo divino. "Alejandro Magno tenía epilepsia y era visto como una divinidad. César pudo aprovecharse de eso", comenta.

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/04/10/ciencia/1428658327_819718.html