lunes, 6 de abril de 2015

‘Bolas de nieve’ contra la ciencia en el Congreso de EE UU

Los más duros entre los republicanos acaparan los puestos que supervisan la investigación en las dos cámaras. La NASA y el cambio climático, en el punto de mira.


El senador Ted Cruz, en un acto reciente en New Hampshire. 

"Casi cualquier estadounidense estaría de acuerdo en que la función principal de la NASA es la de explorar el espacio. Es lo que inspira a los niños y las niñas de todo el país. Me preocupa que la NASA deje de centrar la atención en su misión principal", señaló el senador republicano Ted Cruz durante la reciente vista para revisar el presupuesto solicitado por la NASA. A Cruz le parece que la agencia espacial gasta demasiado en estudiar la situación de la Tierra, ya que esa no es su función. Frente a él, el administrador de la NASA, Charles Bolden, le respondió: "Es absolutamente fundamental que comprendamos la situación de la Tierra, porque este es el único lugar que tenemos para vivir". Y añadió: "No podremos ir a ninguna parte si el Centro Espacial Kennedy [desde donde se lanzan las misiones espaciales] queda sumergido bajo las aguas".
El presidente del comité de Medio Ambiente del Senado niega el cambio climático con una bola de nieve en febrero
Este rifirrafe ejemplifica muy bien la situación en la que ha quedado la supervisión de la ciencia tras las elecciones legislativas del año pasado en las que el partido republicano consiguió el control de las dos cámaras del Congreso. La presidencia de todos los comités y subcomités han quedado no solo en manos de los conservadores, sino de los más duros en su rechazo a la ciencia que muestra las causas del cambio climático, la evolución o la creación de la Tierra. En este contexto, el lanzamiento de la carrera presidencial augura que esta postura se fortalecerá, por ejemplo, con la candidatura que acaba de presentar Ted Cruz.
La semana pasada, el candidato Cruz aseguró en una entrevista que los defensores del cambio climático de origen humano son como inquisidores medievales: "El conocimiento científico aseguraba que la Tierra es plana, y este hereje llamado Galileo fue calificado de negacionista". Cruz no solo se ponía en el lugar del científico —Galileo— y a la comunidad científica en el papel de la Inquisición; además, confundía el célebre caso del astrónomo italiano, que fue perseguido por defender que el Sol no giraba alrededor de la Tierra. La cuestión del planeta esférico la habían zanjado Magallanes y Elcano 42 años antes de que Galileo naciera.
Ted Cruz se siente como Galileo y dibuja a la comunidad científica como "defensores de que la Tierra es plana"
Cruz, que no cree que estudiar los cambios en su planeta pertenezca a la misión central de la NASA, está equivocado: el primer objetivo que establecía la ley que la fundó fue "la expansión del conocimiento humano de los fenómenos en la atmósfera y el espacio". Desde la perspectiva del senador texano, que no cree en el origen humano del cambio climático, las "ciencias de la tierra" no son "ciencias duras". Cruz asegura que no es verdad que la Tierra se haya calentado en los últimos 15 años, frente a los datos que muestran que, por ejemplo, 2014 fue el más cálido desde que se tienen registros. Su opinión importa porque preside el subcomité del Senado que supervisa las actividades de la NASA y, aunque no tiene capacidad ejecutiva sobre la agencia, puede torpedear con requerimientos y leyes su labor científica.
No es el único representante que parece dispuesto a ponerle palos en las ruedas a la ciencia en EE UU, en lo que el astrónomo y divulgador Phil Plait considera "probablemente, el grupo de políticos más anticientífico que este país ha visto en décadas". Marco Rubio —"no creo que la actividad humana esté causando estos cambios dramáticos en nuestro clima de la forma en que los científicos lo están retratando"— está al frente del subcomité del Senado que supervisa al otro gran organismo de investigación del clima: la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). Mientras los republicanos piden que sea la NOAA y no la NASA la que investigue el clima, los propios republicanos promovieron una iniciativa para la NOAA gaste menos en el estudio del clima y más en las predicciones meteorológicas.
La diferencia entre clima y tiempo es clara para el reparto presupuestario, pero fue convenientemente olvidada por Jim Inhofe, senador de Oklahoma, al tirar una bola de nieve dentro de la cámaraen febrero mientras decía: "Seguimos escuchando que 2014 ha sido el año más cálido registrado, ¿y saben lo que es esto? Es una bola de nieve. Y es de aquí fuera. Porque fuera hace mucho, mucho frío". Inhofe, conocido negacionista del cambio climático, publicó en 2012 un libro en el que lo denominaba El mayor bulo (The Greatest Hoax). En él, aseguraba que la Biblia explica en el Génesis que siempre habrá estaciones, calor y frío, y que pensar que los humanos podían cambiar eso es muy arrogante por parte de los científicos.
Neil DeGrasse Tyson cree, en cambio, que lo importante es "el dinero", no "lo que pienses o lo que digas"
Hace dos semanas, el rotativo británico the Guardian revelaba en portada que Inhofe había financiado su campaña con dinero del entorno de la petrolera BP. Paradójicamente, Inhofe ha sido elegido para presidir el comité de Medio Ambiente del Senado, responsable de estudiar y proponer medidas contra el cambio climático. Desde ahí lleva tres meses torpedeando todos los planes del presidente Barack Obama en materia medioambiental, como por ejemplo los referidos a la reducción de emisiones, o en otros capítulos, al oponerse al envío de ayuda a los países afectados por el ébola. También obstaculiza el trabajo de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), una de las instituciones menos apreciadas por los republicanos: solo un 36% de sus votantes aprueba su labor, frente al 80% de los demócratas.
Inhofe, Rubio y Cruz podrán tomar ejemplo de Lamar Smith, compañero de partido y presidente del comité de Ciencia de la Cámara de Representantes desde 2013, donde ha mostrado cómo aprovechar sus atribuciones para perjudicar el trabajo de instituciones como la Fundación Nacional para la Ciencia (NSF, el mayor organismo de financiación científica de EE UU) y la propia EPA. Junto a sus pegas al cambio climático, se suma su fijación con las ciencias sociales y el sentido utilitarista de la investigación. Así, viene poniendo innumerables pegas a la NSF y menospreciando públicamente aquellos trabajos —industria textil de Islandia desde los vikingos, las razones por las que visten velo las turcas o la polarización política de Twitter— que no le parecen dignos de apoyo público.
El comité de Ciencia, Espacio y Tecnología, presidido por Lamar Smith, cuenta con otros miembros como Paul Broun, que asegura que la Tierra fue creada en seis días hace 9.000 años, y Todd Akin, que se oponía al aborto porque el cuerpo de la mujer "tiene mecanismos" para no quedarse embarazada en caso de "violación legítima". En ese comité se encuentra el único físico de entre los 435 miembros del Congreso: el demócrata Bill Foster.

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/03/30/ciencia/1427709924_221278.html

Manzanas bellas y patatas sanas: para americanos

EE UU declara aptas para el consumo humano nuevas variedades transgénicas. Europa, por ahora, les da la espalda.


Una cesta de manzanas con una estropeada.

Pronto habrá en los mercados unas manzanas de pulpa blanca y hermosa que no pardeará en la macedonia, y unas patatas que contendrán menos acrilamida cancerígena después de freírse. Pero solo en los mercados norteamericanos. Esas dos nuevas variedades son transgénicas, y no llegarán a Europa pese a haber superado los controles ambientales y sanitarios de las agencias de Estados Unidos, que son los más exigentes del mundo. El problema de la Unión Europea con los alimentos modificados genéticamente no es científico, sino mucho más grave: una especie de religión burocrática impermeable a las pruebas. ¿Patatas y manzanas? Americanas, gracias.
Cualquiera que haya cortado una manzana en cuatro trozos y haya esperado un par de horas para comérsela habrá visto con agustia lo que ocurre: la pulpa expuesta al aire se vuelve marrón y adquiere un aspecto mugriento que raya en lo incomestible. La razón son unas enzimas llamadas polifenol-oxidasas que, como indica su ingenioso nombre, se dedican a oxidar los polifenoles. Los científicos de Okanagan Specialty Fruits, una pequeña firma de agricultura biotecnológica basada en la ciudad canadiense de Summerland, han ideado una forma de reducir la actividad de esas enzimas, y han creado así unas frutas (manzanas árticas) que apenas pardean. Transgénicas, por supuesto: la madre naturaleza no tiene el menor interés en alegrar la vista de los consumidores.
El caso de la patata innata desarrollada por la firma de Idaho Simplot Plant Sciences es aún más interesante. Comparte con la manzana de Okanagan la reducción de la actividad oxidante de las enzimas —lo que evita el feo aspecto de las magulladuras que sufren estos tubérculos durante el transporte—, pero contiene además unas modificaciones metabólicas que reducen su cantidad de acrilamida, un compuesto tóxico y cancerígeno que surge al freírlas y que lleva 10 o 15 años preocupando a los reguladores sanitarios de los países occidentales. También es transgénica, por supuesto.
Un experto: “Estos alimentos se han diseñado por el bien del consumidor”
El rechazo de los grupos ecologistas y de consumidores occidentales a los alimentos transgénicos se debe a argumentos medioambientales y de salud pública. Las nuevas patatas y manzanas modificadas genéticamente, sin embargo, han superado las pruebas medioambientales y sanitarias más exigentes que existen en el mundo. El departamento de Agricultura estadounidense les dio luz verde el año pasado como inocuos para otros cultivos y el medio ambiente, y la agencia de seguridad alimentaria del mismo país (FDA, o Food and Drug Administration) las acaba de declarar aptas para el consumo humano.
En el enquistado debate sobre los alimentos transgénicos en Europa, la manzana ártica y la patata innata representan otras dos innovaciones de gran importancia. “Hasta ahora, las semillas transgénicas comercializadas suponían una ventaja para el fabricante o para el agricultor”, explica el presidente de la European Plant Science Organisation (EPSO), José Pío Beltrán. “Las nuevas patatas y manzanas están diseñadas sobre todo por el bien del consumidor”. La EPSO agrupa a 28.000 científicos de 220 institutos de investigación de 30 países europeos.
La segunda novedad de las patatas y manzanas transgénicas es de una índole más técnica, aunque no menos relevante. Las plantas transgénicas tradicionales se generaban introduciendo un gen extraño —por ejemplo, bacteriano— en el genoma de una especie vegetal. Esta clase de saltos entre especies ha propiciado que Greenpeace y otros grupos ecologistas califiquen los organismos genéticamente modificados de Frankenfood (comida Frankenstein) y los descalifiquen como engendros contrarios a los designios de la naturaleza.

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/04/04/ciencia/1428170977_888665.html

El misterioso y único entierro de una mujer que vivió hace 19.000 años

Encuentran en la cueva de El Mirón, en Cantabria, los restos de una mujer de unos 35 años pintados de rojo, un tratamiento que casi nadie recibía en el Pleistoceno en Europa.


Excavación de El Mirón en la campaña de 2010 cuando apareció el enterramiento. 

Hace 19.000 años, los humanos que vivían en Europa comenzaban a recuperarse de la etapa más dura de la última glaciación, que había cubierto de hielo buena parte del norte de Europa. Huyendo de las temperaturas extremas, muchos de aquellos humanos se habían refugiado en el sur de Europa, donde dejaron muestras de su cultura en cuevas como Altamira, en España, o Lascaux, en Francia. Las pinturas que dejaron en aquellas paredes no dejan dudas sobre la sofisticación de aquellos pueblos, pero aún se sabe muy poco sobre su estilo de vida, cómo organizaban sus sociedades o las creencias que compartían.
Cerca de Altamira, en la cueva cántabra de El Mirón se ha abierto una nueva ventana a través de la que mirar a aquella época. En esa caverna, que durante muchos años se creyó despojada del interés que pudiese haber tenido por “cazatesoros” o por la ocupación de ovejas, Manuel González Morales, de la Universidad de Cantabria, y su equipo, encontraron los restos de lo que parece una mujer muy especial. Después de explorar la cueva desde 1996, en 2010 descubrieron un gran bloque de piedra, de dos metros de largo por uno de ancho, que había caído del techo de la cueva. En él había una serie de misteriosas rayas grabadas. “Aunque es todo un poco especulativo, se veían dos líneas, que pueden ser un cuerpo esquematizado, con triángulos, asociados a vulvas que representarían a una mujer”, explica González.
Los restos se encontraron tras un bloque de piedra con rayas grabadas que podrían representar a una mujer
Detrás de ese bloque, precisamente, comenzaron a descubrir restos humanos cubiertos de una pintura rojiza. El hecho mismo de encontrar un enterramiento de una persona de aquella época ya era extraordinario. “Son muy escasos y se concentran en un periodo más antiguo a este, del gravetiense, hace más de 28.000 años”, apunta el investigador de la Universidad de Cantabria. “Después hay un periodo en el que apenas hay nada, y hace unos 19.000 años empieza a haber más, pero aún muy pocos: media docena en Francia y, hasta este, ninguno en la península Ibérica”, añade. “No se sabe que hacían con los cadáveres, y en casos muy contados los enterraban en las cuevas”, concluye.
La rareza de su entierro hace suponer que aquella mujer, que tenía entre 35 y 40 años cuando falleció, podía ser alguien especial. Por algún motivo que aún se desconoce, dejaron descomponer su cuerpo al aire libre (como sugiere el óxido de manganeso que cubre los huesos) y después, antes de enterrarlo, lo cubrieron con ocre. Esta pintura roja, hecha con óxido de hierro, que, según han desvelado los análisis, no se produjo con materiales autóctonos, es una muestra más de que aquellos humanos dedicaron un especial esfuerzo al funeral de la que se ha bautizado como “La Dama Roja”. La práctica de cubrir con tinte rojo los huesos de algunos muertos es antigua y ni siquiera es exclusiva de los Homo sapiens. De hecho, según comenta el responsable del hallazgo, la dama cántabra le debe su nombre a “La Dama de Paviland”, un esqueleto de 33.000 años de antigüedad cubierto de ocre que, finalmente, resultó haber pertenecido a un hombre.
Los cuidados especiales no libraron a la señora de sufrir algunas vicisitudes poco propias de un personaje que podría tener algo de sagrado. En algún momento tras el entierro, un perro o un lobo profanó la tumba y royó la tibia. Después, el hueso fue recuperado y se volvió a enterrar con el resto del cuerpo. Aunque el cadáver está bastante completo, faltan el cráneo y muchos huesos grandes, que probablemente fueron trasladados a otro lugar, de un modo similar al que se hacen con las reliquias en otras religiones.

Para leer más:
http://elpais.com/elpais/2015/03/31/ciencia/1427838488_998553.html

Descubiertas tres especies de ‘dragones’ enanos en los Andes

El número de nuevos lagartos descubiertos en la zona se ha dupicado desde 2006


'Enyalioides sophiarothschildae', uno de los lagartos descubiertos. 

Un grupo de científicos ha descubierto tres nuevas especies de lagartos con forma de dragón en los Andes de Perú y Ecuador. Las especies descubiertas difieren de sus parientes más próximos en el color, el tamaño y el ADN, según una investigación que se publica hoy en la revista ZooKeys.
Omar Torres-Carvajal, investigador del Museo de Zoología QCAZ(Ecuador), Pablo J. Venegas (CORBIDI, Peru), y Kevin de Queiroz (Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian, EE UU) han realizado su descubrimiento en los Andes tropicales y, según aseguran, es un "hecho llamativo, teniendo en cuenta que estas nuevas especies están entre los lagartos más grandes y llamativos de los bosques de Sudamérica".
El nuevo 'Enyalioides anisolepis'. 
Los lagartos del género Enyalioides, al que pertenecen estas tres especies, son diurnos y viven en las selvas tropicales, como el Chocó, así como los bosques a ambos lados de los Andes. Estas nuevas especies incrementan el número de lagartos Enyalioides a 15. En 2006 sólo se conocían siete.
"El hecho de que más de la mitad de estos reptiles se hayan descubierto en los últimos años debería ser tenido en cuenta por las personas que están al cargo de las agencias de conservación", ha dicho en una nota el doctor Torres-Carvajal.

domingo, 15 de marzo de 2015

Marte tuvo agua suficiente para cubrir todo el planeta

La NASA dibuja un océano con condiciones para la vida durante 1.500 millones de años


Los científicos de la NASA Gerónimo Villanueva y Michael Mumma explican su hallazgo.
Se dice que un periodista es un vasto océano de conocimiento con un dedo de profundidad, y algo parecido le ocurría a Marte. Hace 4.500 millones de años, nuestro vecino en el universo albergó suficiente agua como para cubrir todo el planeta con un mar extenso pero superficial, con una profundidad media de solo 137 metros, según anuncia hoy la NASA.
Las implicaciones son monumentales. Se sabía que el planeta había tenido agua, pero no cuánta ni por cuánto tiempo. “Marte fue húmedo durante unos 1.500 millones de años, mucho más tiempo del que fue necesario para que surgiera vida en la Tierra”, explica Gerónimo Villanueva, un ingeniero argentino de la NASA que ha encabezado al equipo de científicos que ha reconstruido el pasado marciano.
El grupo de Villanueva ha empleado los tres telescopios de infrarrojos más potentes del mundo, incluyendo el observatorio europeo en el desierto de Atacama (Chile), para hacer “fotografías” de la atmósfera de Marte. Gracias a la precisión de los aparatos, los científicos han podido analizar durante seis años la proporción de dos tipos de moléculas de agua: la familiar H2O y su versión HDO, en la que aparece una variante más pesada del hidrógeno, el deuterio.
El balance entre estas dos moléculas es revelador. Mientras la versión pesada queda atrapada en el ciclo del agua marciano, la versión ligera tiende a escapar al espacio. Observando la proporción de cada uno de los dos tipos presente en los casquetes de hielo de los polos marcianos, los científicos pueden calcular la velocidad a la que Marte pierde agua y, por tanto, rebobinar para saber cuánta agua hubo en sus orígenes.
Marte fue húmedo mucho más tiempo del que fue necesario para que surgiera vida en la Tierra”, afirma el ingeniero argentino Gerónimo Villanueva
El retrato del planeta hace 4.500 millones se publica hoy en la revista Science y muestra que nuestro vecino era rojo, pero también azul. El agua, con un volumen comparable al océano Ártico terrestre, no se repartía de manera uniforme por todo el planeta, sino que se concentraba en las hundidas planicies del hemisferio Norte. “Era un océano poco profundo, 1,6 kilómetros como mucho, similar al mar Mediterráneo”, señala Villanueva, nacido en Mendoza hace 36 años.
Eran 20 millones de kilómetros cúbicos de agua líquida, el sustrato de la vida. En la misma época, en la misma agua y en el mismo rincón del universo, en la Tierra surgía la vida, hace al menos 3.500 millones de años, cuando accidentalmente se formó una molécula que era capaz de hacer copias de sí misma. La hipótesis de la comunidad científica es que en Marte pudo ocurrir lo mismo. Ahora, gracias a Villanueva, sabemos que la sopa marciana en la que pudo aparecer la vida duró entre 1.000 y 1.500 millones de años. En la Tierra bastaron 800 millones.
Los datos del argentino muestran que Marte ha perdido el 87% del agua de sus océanos primitivos. El 13% restante se congeló sobre los polos Sur y Norte. Pero los nuevos mapas de la atmósfera marciana elaborados por la NASA sugieren otra posibilidad excitante. Revelan la existencia de microclimas, con diferentes proporciones de los dos tipos de agua, pese a que el planeta es mayoritariamente desértico. “Son variaciones muy sorprendentes, que pueden significar que hay reservorios de agua bajo la superficie de Marte”, apunta Villanueva.
El ingeniero recuerda que la misión europea ExoMars planea aterrizar en Marte en 2018, con un taladro de dos metros. Si se confirma la existencia de agua subterránea, facilitaría el envío de astronautas al planeta rojo. El agua no solo sirve para beber, sino que con la tecnología adecuada se puede emplear para obtener hidrógeno como combustible de la nave de regreso o para dar energía a una colonia de humanos.

¿Quién quiere a una ballena menopáusica?

Las cetáceas alcanzan los 90 años para aportar a los hijos su vital conocimiento del medio


La orca es uno de los cetáceos que tienen la menopausia. 
La teoría evolutiva se compadece fatal con la menopausia, porque no se ve qué utilidad darwiniana puede tener un individuo que ya no puede reproducirse, ni por tanto transmitir sus menopáusicos genes a la descendencia. Y lo cierto es que la predicción darwiniana se cumple a la perfección en casi todo el mundo animal. Pero hay dos excepciones que atormentan a los teóricos: la mujer y la ballena, ambas con más de 30 años de vida tras la menopausia. ¿Por qué? En el caso de la ballena, los científicos ya tienen la respuesta: para transmitir cultura ecológica a los nietos.
Precisando un poco más, solo dos especies de cetáceos muestran larga vida tras la menopausia: la orca (Orcinus orca) y el calderón tropical (o ballena piloto de aleta corta, Globicephala macrorhynchus). Como en el caso humano, la menopausia de estas hembras puede explicarse si las hembras viejas aportan algún beneficio a su familia –de modo que sus genes longevos se transmitan, aunque de un modo indirecto a través de los hijos o nietos—, pero nadie había mostrado hasta ahora en qué puede consistir ese beneficio.
Hay dos excepciones que atormentan a los teóricos: la mujer y la ballena, ambas con más de 30 años de vida tras la menopausia
Lauren Brent, Darren Croft y sus colegas de las universidades de Exeter y Nueva York demuestran ahora que las orcas menopáusicas dirigen al grupo familiar cuando sale a cazar salmones, uno de sus banquetes predilectos, y sobre todo en los años duros, cuando el preciado pescado escasea. Puesto que la abundancia de salmón es el factor crítico que determina la supervivencia o mortalidad de las orcas, los datos muestran que el conocimiento de las abuelas sobre el entorno –y en particular su memoria de las hambrunas del pasado— es el tan buscado beneficio darwiniano que las orcas menopáusicas aportan a los jóvenes que llevan sus genes. Anciana sabiduría. Presentan sus datos en Current Biology.
Los datos indican que, también en la especie humana, las abuelas mejoran las perspectivas de supervivencia o de reproducción de sus familiares, aunque el mecanismo se desconoce por el momento. Dejando aparte a los nietos que viven de la pensión de sus abuelos en los años de crisis, lo que no parece exactamente un caso de anciana sabiduría.

Arrasado en Lleida el mejor yacimiento de huevos de dinosaurio

Un desconocido machaca los nidos fósiles de Coll de Nargó, de 69 millones de años


Yacimiento en Lleida
Zona con huevos de dinosaurio antes y después del ataque. 
El antropólogo Salvador Moyà compara el caso con los bárbaros ataques del Estado Islámico para destruir las estatuas milenarias del museo de Mosul y de las antiguas ciudades asirias de Nimrod y Nínive, en Irak. En los últimos días, uno o varios vándalos han asaltado el mejor yacimiento de huevos de dinosaurio de Europa, en Coll de Nargó (Lleida), y han arrasado todos sus fósiles, de unos 69 millones de años.
“No han robado nada, lo han destrozado todo con una maza y no se han llevado nada. Es un crimen, una pérdida irrecuperable”, lamenta Moyà, director del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (ICP), responsable de la excavación del yacimiento. El investigador recalca que ha sido una destrucción premeditada, no surgida al calor de un botellón en esa zona aislada. “No hemos encontrado nada, ni latas ni botellas”, afirma.
El yacimiento de Coll de Nargó se sitúa al oeste de este pueblo de 600 habitantes del Pirineo de Lleida. En su terreno se han hallado miles de huevos de varias especies de dinosaurios del Cretácico Superior emparentadas con los diplodocus. La zona destruida, llamada el Mirador del Cretáceo, estaba convertida en museo al aire libre y abierta al público. Albergaba una veintena de huevos, hoy arrasados. El 19 de marzo estaba previsto inaugurar una nueva exposición.
Recreación artística de los dinosaurios de Coll de Nargó.
No es el primer suceso extraño que ocurre en Coll de Nargó. El 30 de mayo de 2013, el propietario de la finca en la que se encuentra el yacimiento, Josep Maria M. N., sustrajo en el mismo punto un esqueleto fósil de una cría de un animal vertebrado, posiblemente un dinosaurio de unos 70 millones de años. El bloque de piedra, de 80 kilogramos, fue devuelto un mes más tarde partido en tres trozos, y el responsable fue cazado y juzgado. En enero de este año, una juez de Lleida limitó el castigo a una multa de 90 euros. El acusado alegó que no pretendía robar el fósil, sino denunciar supuestas irregularidades en la excavación del lugar, negadas por los investigadores.
El nuevo ataque fue descubierto ayer durante "una visita rutinaria" por Àngel Galobart, investigador del ICP. “Me quedé como los huevos, de piedra”, recuerda. “Se trata de una destrucción minuciosa, alguien fue huevo por huevo reduciéndolos a polvo. No se puede recuperar nada”, denuncia. “No tenemos ningún indicio de que esta destrucción esté relacionada con el expolio de hace dos años”, asegura. La investigación, iniciada tras una denuncia puesta hoy por el departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña, está en manos de los Mossos d'Esquadra.